TENDINITIS FRECUENTE Y EL TRATAMIENTO EPI
Una de las lesiones más frecuentes, tanto en el deporte como en el mundo laboral, sobre todo en trabajos de carácter repetitivo, son las llamadas comúnmente tendinitis. 


La tendinosis o tendinopatía, como realmente se debería nombrar, es una lesión que se caracteriza por una alteración o cambio en los tenocitos (células que forman el tendón), por una desorganización del colágeno y un aumento de los vasos sanguíneos y de la sustancia fundamental. Estos cambios suelen deberse a cargas excesivas, movimientos repetitivos o a una mala actividad muscular, ya sea por debilidad o por exceso durante un largo periodo, que provocan síntomas como dolor, aumento en el grosor del tendón o incapacidad funcional


Los tendones más afectados habitualmente, ya que están sometidos en el día a día a un mayor exceso de cargas son, en miembro inferior el tendón rotuliano, el cuadricipital y el aquiles y en el miembro superior el tendón conjunto epicondileo-epitroclear en antebrazo y supraespinoso e infraespinoso en el hombro.
 


A la clínica, nos llegan muchos pacientes con sintomatología tendinosa. Los síntomas más habituales son el dolor, la falta de fuerza y la rigidez, también puede aparecer una mayor sensibilidad y enrojecimiento en la zona.
Después de haber probado tratamientos conservadores, tales como terapia manual, electroanalgesia, utrasonidos, láser, ejercicios excéntricos… sin éxito ni mejora en su problema se les plantea el tratamiento con epi. 



TRATAMIENTO EPI PARA LA TENDINOPATÍA:


El tratamiento de EPI, Electrolisis Percutánea Intratisular, es una técnica mínimamente invasiva que consiste en la aplicación de una corriente galvánica de alta intensidad a través de una aguja de acupuntura, que provoca, un proceso inflamatorio local permitiendo la fagocitosis y la reparación del tejido lesionado. 


Este tratamiento, se realiza mediante ecografía y tiene que llevarse a cabo por un fisioterapeuta, junto a ejercicios excéntricos en los que aumentaremos la vascularización de la estructura tendinosa, ayudan a reducir la sintomatología previa del paciente e incluso a solucionarla totalmente, además de reducir significativamente la frecuencia en recaídas.  


En conclusión, aunque a veces es suficiente un tratamiento conservador y un planteamiento de ejercicios siempre supervisados por el fisioterapeuta, muchas veces los pacientes no encuentran una mejoría en su lesión, ya que la estructura tendinosa está más dañada de lo pensado. Con el tratamiento EPI, provocamos una nueva respuesta inflamatoria localizada que mediante la fagocitosis y la reparación tendinosa, junto con ejercicios excéntricos selectivos consigue una recuperación mucho más significativa que otros tratamientos conservadores. 




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