En la actualidad, la práctica deportiva entre la población en general está en aumento de forma progresiva. En 2015, según el Ministerio de Cultura y Deporte1, el 53,5% de la población española realizó algún tipo de práctica deportiva (competitiva, recreativa, por salud...) mientras que en 2020 el número aumentó hasta el 59,6% de la población.

Al mismo tiempo, con el aumento de la práctica deportiva entre la población general, la posibilidad de lesionarse aumenta progresivamente, dificultando con ello la calidad y continuidad de dicha práctica o ejercicio, perjudicando y dificultando los objetivos propuestos.

Habitualmente, se emplean diferentes métodos y técnicas de recuperación como las prendas compresivas, el masaje, la recuperación activa, los baños de contraste o la crioterapia2. Dentro de los recursos y técnicas empleadas en la fisioterapia está el masaje deportivo, que puede ayudar de diferentes formas y aspectos a la población que realice ejercicio de forma continuada y sistemática. El masaje se define como el conjunto de maniobras o manipulaciones que realizadas con las manos sobre la totalidad, o en parte de la superficie corporal, tiene como objetivo lograr un fin terapéutico (Vázquez Gallego)3.

En una revisión sistemática realizada en 2018 se concluyó que de entre las diferentes técnicas, el masaje es una de las más poderosas para recuperarse del DOMS (dolor muscular de aparición tardía o más comúnmente conocido como “agujetas”) y la fatiga post-ejercicio (se disminuye el daño muscular y los marcadores inflamatorios)2.

Recientemente, en otra revisión sistemática en la que se examinaron los efectos del masaje en el rendimiento y la recuperación, se determinó que mejora la flexibilidad, disminuye el DOMS, se mejora el rendimiento y, al mismo tiempo, se previene la aparición de lesiones4.

Por último, este tipo de tratamiento debería siempre realizarse por un fisioterapeuta, el profesional de la salud cualificado para llevar a cabo el masaje con un fin preventivo y/o

1. División Estadística y Estudios (2021). Encuesta de hábitos deportivos 2020. Ministerio de Cultura y Deporte.
2. Dupuy O. et al. (2018). An evidence-based approach for choosing post-exercise recovery techniques to reduce markers of muscle damage, soreness, fatigue, and inflammation: A systematic review with meta-analysis.
3. ICOFV (2018). Temario específico volumen I, Fisioterapia. Ceisal.
4. Davies HL et al. (2020). Effect of sports massage on performance and recovery: A systematic review and meta-analysis.


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