EL ENTRENAMIENTO DE FUERZA Y EL RUNNING

En los últimos años la afición al running ha crecido sustancialmente, cada vez corren más personas de forma habitual, solamente con observar cualquier parque, polideportivo o carrera popular nos podemos dar cuenta de la cantidad de personas que lo practican. 

Según la “Encuesta de hábitos deportivos” realizada por el Ministerio de Cultura y Deporte en 2020, más de un 10% de la población corre de forma ocasional, ya sea por cuidar la salud, por tener un buen aspecto físico o por superación y reto personal por ejemplo.

Por otra parte, según una encuesta realizada por Cinfasalud y Semed (Sociedad Española de Medicina del Deporte) realizada en 2017, más del 75% de los corredores no entrena con un plan específico de running y alrededor del 50% tuvo algún tipo de lesión durante el último año. 

Teniendo en cuenta que, según la encuesta mencionada anteriormente, se entrena de media unas 3 horas a la semana y se participa en unas 5 carreras anuales, es de gran importancia prevenir el máximo posible cualquier tipo de lesión para no ver cortada la continuidad y progresión del entrenamiento.

Muchos corredores y corredoras, en sus entrenamientos, solamente corren, dejando de lado otras intervenciones que les harían mejorar y, al mismo tiempo, reducir la posibilidad de padecer algún tipo de lesión, incluso algunos corredores piensan que el entrenar la fuerza les va a hacer más pesados y lentos a la hora de correr, circunstancia que no va a ocurrir con este tipo de entrenamiento.

En la actualidad, se considera el entrenamiento de la fuerza específica como primordial e importantísimo dentro del entrenamiento del running. Según el estudio realizado por Blagrove y colaboradores en 2018, el entrenamiento de fuerza permitió:

  • ·Mejor economía de carrera, por tanto, menor gasto energético para una misma intensidad de ejercicio.
  • ·Prevención de lesiones derivadas de la práctica deportiva.
  • ·Mejor rendimiento durante la práctica del running.

Por tanto, y a la vista de la evidencia científica actual, el entrenamiento de fuerza específica conlleva diferentes beneficios asociados a la práctica deportiva del running. Para llevar a cabo este tipo de entrenamiento desde el punto de vista de la prevención de lesiones, es necesario asesorarse mediante la figura de un profesional de la actividad física y la salud, como por ejemplo el licenciado o graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.


Fuente:

División Estadística y Estudios (2021). Encuesta de hábitos deportivos 2020. Ministerio de Cultura y Deporte.
Cinfasalud, Semed (2017). Percepción y hábitos de los corredores y corredoras españoles.
Blagrove et al. (2018). Effects of strength training on the physiological determinants of middle -and long- distance running performance: A systematic review. Sports Med.


Robert Roig Requena. Graduado en Fisioterapia y Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.
Servicio de Fisioterapia de la clínica TECMA


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